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Efectividad/Utilidad

A partir de los 12 días de la primera dosis; para que perduren y se genere memoria inmunológica es necesario aplicar la segunda dosis, en los que casos en los que se trata de vacunas de dos dosis.

Todas las vacunas que cuentan con registro sanitario en México han mostrado ser seguras y efectivas

Los anticuerpos protectores que se generan después de la vacunación son llamados “anticuerpos neutralizantes”, son responsables de impedir el ingreso del coronavirus a las células del humano para replicarse y, con ello, producir la enfermedad.

Sí, todas las vacunas han mostrado protección en contra de las variantes del virus debido a que lo único que se modifica es una parte muy pequeña de él, el resto no sufre modificaciones por lo tanto aún reconoce el sistema inmune a este virus.

Conforme se han ido aplicando las vacunas en la vida real en los países, se ha comenzado a generar información de la efectividad de las vacunas en la población.

Respecto a la vacuna Sinovac, en Chile se observó que después de la primera dosis hubo baja protección porque la gente dejó de cuidarse, incrementó los riesgos y relajó las medidas.

Los estudios previos sí habían mostrado que protegía contra la infección grave y la hospitalización; esperamos ver más datos sobre la protección para poder decir si la vacuna es más o menos efectiva.

Hasta ahora lo que sabemos es que sí protege contra la enfermedad grave y la muerte, que es lo que necesitamos reducir primero.

Respecto a si se necesita una tercera dosis, de ésta o de otras vacunas, todavía es muy pronto para saberlo, sobre todo es complicado definir si sería una tercera dosis de la misma vacuna o una tercera vacuna de una marca diferente a la del esquema inicial.

Eso todavía no se sabe, sobretodo porque no ha pasado suficiente tiempo y no sabemos qué pasa a madiano plazo con las vacunas, es demasiado pronto para saberlo.

No es necesario que te hagas pruebas de laboratorio para saber si la vacuna te está protegiendo. Cuando tengas un esquema completo de vacunación, debes usar cubrebocas cuando convivas con personas no vacunadas, mantener sana distancia, lavar tus manos con frecuencia y evitar reuniones en espacios cerrados.

En términos generales, las vacunas contra la COVID-19 están protegiendo bien contras las variantes, no se ha encontrado una variante que escape por completo a la respuesta estimulada por las vacunas.
En este momento todas las vacunas están siendo fabricadas teniendo en cuenta los componentes del virus original, de los primeros virus que se aislaron, entonces están funcionando bien para la mayoría de los virus que están circulando

Porque no usan cubrebocas y se exponen a cargas virales altas, por ejemplo: al convivir con personas no vacunadas y permanecer en espacios cerrados. Por eso, se recomienda usar cubrebocas cuando convivas con personas no vacunadas, mantener sana distancia, lavar tus manos con frecuencia y evitar reuniones en espacios cerrados.

La vacuna NO causa COVID-19 así que no puedes enfermarte por la vacuna. Lo que sí puede ocurrir es que, como la inmunidad no es inmediata, podría ocurrir la infección mientras se forman las defensas. Seguimos estudiando la efectividad de las vacunas. Mientras tanto, se recomienda usar cubrebocas cuando convivas con personas no vacunadas, mantener sana distancia, lavar tus manos con frecuencia y evitar reuniones en espacios cerrados.

La variante Delta es más peligrosa porque es más contagiosa, puede provocar muchos casos en poco tiempo, y eso complicar la atención de los enfermos. En el individuo es posible que haya un poco más de carga viral y es posible que la enfermedad sea más grave, principalmente en las personas que no se han vacunado.
Sí, varios estudios han demostrado que las vacunas sí protegen contra Delta (Pfizer, Moderna, AstraZeneca, Sputnik-V, Sinovac, Janssen).

Las vacunas COVID-19 autorizadas en los Estados Unidos son altamente efectivas para prevenir enfermedades graves y la muerte, incluso contra la variante Delta. Pero no son 100% efectivas y algunas personas completamente vacunadas se infectarán (lo que se denomina infección progresiva) y experimentarán la enfermedad. Aun en ese caso, la vacuna les brinda una fuerte protección contra enfermedades graves y la muerte.

No hay seguridad absoluta de que las personas vacunadas no enfermarán de COVID-19, pero sì se sabe que la vacunación disminuye las probabilidades de padecer formas graves de la enfermedad.

Sí, si es posible que se pierda la efectividad de la vacuna.

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Esquema de Vacunación

Esta es una inquietud frecuente, lo más inmediato sería verificar en el sitio y el momento de la aplicación que se esté utilizando la vacuna, idealmente que te muestren el vial y se vean las etiquetas, que tengan anotados los números de lote, que sea un sitio de vacunación oficial anunciado por las autoridades; también observar que la vacuna tiene el líquido, que la inyección se pone correctamente, que se vacía la jeringa y que se desecha correctamente.

Tu vacunación es completa cuando has recibido:
• 2 dosis para las vacunas de Pfizer, Moderna, AstraZeneca, Sputnik-V, CoronaVac (Sinovac).
o
• 1 dosis con la vacuna CanSino o Janssen de Johnson&Johnson

Sí, porque la recomendación es aplicar la vacuna en el brazo menos utilizado (en personas diestras se aplica vacuna en brazo izquierdo).

Las reacciones adversas pueden aparecer dentro de las siguientes 6 semanas después de la vacunación. Se recomienda vigilar e informar al personal médico cualquier malestar físico que requiera atención a la salud.

Esta decisión será informada por la Secretaría de Salud del Gobierno Federal.

De momento no serán vacunados los adolescentes. Esta medida puede cambiar con base en la generación de conocimiento para este grupo de edad.

Esto nos remite a una reflexión, y es que necesitamos aumentar la disponibilidad de las vacunas, tanto en el número de dosis como en la optimización del uso de las vacunas.

Esta optimización incluye la intercambiabilidad de las vacunas, es decir, si por alguna razón no está disponible la segunda dosis de la vacuna con la que nos aplicaron inicialmente, se utilice la vacuna de otra marca para hacer el refuerzo.

El principio científico sería lógico y válido, pero eso tiene que demostrarse con estudios clínicos donde se muestre que es seguro y que genera una respuesta efectiva con estas combinaciones.

Hay varios estudios que están analizando la intercambiabilidad, por ejemplo entre la de Pfizer y la Oxford/AstraZeneca, la de Sputnik con la de Oxford/AstraZeneca, o la de Sputnik con la de CanSino.

Entonces, en este momento a mediados de abril, todavía no se ha verificado que sea posible intercambiarlas; todavía no está autorizado.

Probablemente en algunas semanas la situación cambie y veamos que comienza a haber algunos permisos para intercambiarlas, o incluso para modificar los esquemas en el número de dosis dependiendo de cada persona.

Por ejemplo, que las personas a quienes ya les dio covid-19 se pongan solo una dosis, pero esperamos los resultados de los estudios y las recomendaciones de las autoridades regulatorias.

Sí existe un pequeño riesgo de enfermar de COVID después de la vacuna; la persona podría presentar síntomas muy leves o ningún síntoma y las posibilidades de enfermar gravemente son muy bajas. Ninguna de las vacunas que tenemos actualmente es 100% protectora, por eso, incluso si está vacunado, puede contraer la infección.

Sí, si puede recibir la vacuna porque las vacunas no contienen virus vivos. Las vacunas no representan riesgo para el bebé.

El comprobante oficial lo proporciona la brigada correcaminos, responsable de la aplicación de la vacuna contra COVID-19.

La aplicación de vacunas COVID-19 quedará registrada en un comprobante que te entregarán en el sitio donde te aplicarán la vacuna; este debe tener tu nombre, tipo de vacuna, fecha(s) de aplicación y lugar donde te la administraron. Este documento debes guardarlo junto con tu Cartilla.

La segunda dosis debes recibirla en el lugar donde se aplicó la primera dosis de la vacuna. El Gobierno de la CDMX te enviará un mensaje a tu teléfono con la fecha de aplicación de la segunda dosis.

• Vacunarse tan pronto como la vacuna esté disponible para, hay que recordar que la vacuna no tiene costo.
• Si decides no vacunarte durante el embarazo, asumes un riesgo muy alto de adquirir COVID-19 y hay que mantener todas las medidas de prevención de contagios (cubrebocas, sana distancia, higiene de manos, no convivir con personas enfermas, debe evitar sitios concurridos y con poca ventilación)

En estricto sentido sí se podría, sería cuestión de hacer los trámites y volverse a formar, sin embargo, no es correcto que se haga porque le va a quitar la oportunidad a alguien más.

Además, hasta el momento no tenemos elementos para decir que es necesario hacerlo, de hecho no es necesario vacunarse nuevamente.

La gente que se está vacunando ya está protegida y por lo pronto con esa protección es suficiente para los siguientes meses.

Esperemos ver qué pasa con la pandemia, cómo cambia el panorama con la vacunación, para poder definir si se van a necesitar más vacunas.

Lo importante ahora es completar el esquema de vacunación y seguirnos cuidando.

Sí debes vacunarte, hasta ahora se sigue investigando si una persona infectada no volverá a infectarse o por cuánto tiempo estará protegida.

Sí, se podrán hacer las actividades cotidianas de vida, pero no olvidar las medidas de protección: sana distancia, lavado constante de manos, uso de gel alcoholado cuando estés fuera de casa o no cuentes con agua y jabón, uso de cubrebocas en cuanto salga de casa, no acudir a sitios conglomerados.

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Eventos Adversos

Debe consultar al personal médico del Centro de Salud o Unidad de Medicina Familiar que le corresponda.

Mínimo 48 hrs

No, no es posible adquirir COVID-19 a través de la vacunación porque no se utiliza el virus activo SARS CoV2 en su preparación.

Es muy raro que las vacunas tengan efectos secundarios a largo plazo, la mayoría de los eventos adversos de las vacunas ocurren en los primeros días y casi siempre se da un periodo de hasta 50 días.
Todos los estudios que se han hecho para evaluar la seguridad a largo plazo de las vacunas demuestran que son seguras, y una vez más, el beneficio que se obtiene por utilizarlas es mucho mayor que cualquier riesgo que se pudiera correr por aplicarlas.

Aunque no todas las personas que se vacunan presentan reacción, sí es posible que se presenten reacciones leves como hinchazón, enrojecimiento y dolor en el lugar de la inyección, dolor de cabeza, fiebre, cansancio, dolor muscular, escalofríos y náusea,

Dolor, enrojecimiento o hinchazón en el sitio donde se aplicó la vacuna, fiebre, fatiga, dolor de cabeza, dolores musculares, escalofríos, dolor en las articulaciones, náuseas y vómitos, malestar general.

Tanto para la vacuna de Oxford/AstraZeneca y la de Johnson&Johnson, e incluso para la vacuna de Pfizer, se ha encontrado que en algunos pocos casos se presenta algún tipo de trombosis, que son formaciones de coágulos, generalmente en el transcurso de las dos primeras semanas después de la primera dosis.
Estos son eventos extremadamente raros. El beneficio por la vacunación supera al riesgo que pudiera haber por algún problema asociado a la vacuna.
Las personas que se vacunan están protegidas contra el COVID-19, sobre todo contra las formas graves, y eso es suficiente como para utilizar las vacunas con toda tranquilidad, porque el beneficio que vamos a obtener es justamente prevenir hospitalizaciones, prevenir muerte por COVID-19.

Puedes presentar alguno(s) de los siguientes síntomas: hinchazón, enrojecimiento y dolor en el lugar de la inyección, dolor de cabeza, fiebre, cansancio, dolor muscular, escalofríos y náusea

En este caso, es necesario que el personal médico identifique el tipo de alergia y luego tomar la decisión de aplicar la vacuna

No se debe tomar un tratamiento anticoagulante o antiplaquetario como prevención de la enfermedad tromboembólica venosa (ETV) o la trombosis arterial en enfermos con COVID-19.

Si la persona presenta alguna reacción en los primeros 30 minutos después de aplicación de vacuna, recibirá atención inmediata. Después, puede tomar un baño o una tableta de paracetamol de 500 mg cada 8 horas, en caso de fiebre o dolor muscular. En caso de reacción grave, deberá acudir a la unidad médica.

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Maternidad

No, ninguna de las vacunas autorizadas para COVID-19, ni ningún otro tipo de vacunas, tienen efecto sobre la fertilidad. Las vacunas no causan esterilidad.

Las personas que amamantan pueden optar por vacunarse, no se ha contraindicado la vacunación en mujeres que están alimentado al pecho materno (amamantado).

Actualmente no hay autorización para aplicar vacunas a este grupo de edad.

Sí, las vacunas son seguras porque no contienen virus vivos y por eso no tienen riesgo para el bebé. Los centros para el control de enfermedades en USA, así como los fabricantes de las vacunas, están estudiando los datos de las mujeres embarazadas que se han vacunado y, a la fecha, no detectaron ningún problema de seguridad para las personas embarazadas que se vacunaron o para sus bebés.

Sí, todas las vacunas COVID -19 actualmente autorizadas se pueden administrar a mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.
Al igual que la población en general que ha sido vacunada, las mujeres embarazadas también deben estar atentas a la presencia de posibles, aunque muy poco probables, efectos colaterales de la vacuna.

El riesgo de adquirir COVID-19 durante el embarazo es similar al de la población general; sin embargo, el embarazo se asocia con un mayor riesgo de enfermedad materna y complicaciones, para la madre y para su bebé. Es importante registrarse para ser vacunada a partir de la novena semana de gestación.

Si, las mujeres embarazadas son población de riesgo para tener una forma grave de COVID-19.
Si la mujer embarazada tiene diabetes, obesidad, edad materna mayor de 35 años y enfermedades cardiovasculares, el riesgo de complicaciones se incrementa.
Es importante registrarse para ser vacunada a partir de la novena semana de gestación.

Los efectos colaterales o eventos adversos tales como: molestia o dolor en el sitio de vacunación, fiebre, dolor muscular, dolor articular, dolor de cabeza o fatiga, no representan peligro para la mamá ni para el bebé, pueden ser manejados con Paracetamol.

Si estás vacunada o padeciste COVID-19 y ya estás fuera del periodo de contagio, puedes amamantar a tu bebé.

La lactancia tiene muchos beneficios. Se ha demostrado que efectivamente hay paso de anticuerpos IgG después de la vacunacion materna, pero no hay datos aún para demostrar si hay protección efectiva para COVID-19 en recién nacidos.

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Tipos de Vacunas

No hay posibilidad de elegir vacuna, el programa de vacunación está estructurado y organizado por grupos de edad vulnerables.

Todas las vacunas han cumplido con los requisitos de eficacia y seguridad establecidos por autoridades regulatorias en todos los países.
El requisito quizá más importante es el de proteger contra la enfermedad grave de COVID-19, que puede llegar a causar la muerte. Desde ese punto de vista, todas son igual de efectivas, prácticamente todas protegen al 100%; por lo que no se puede decir que haya una vacuna más efectiva que otra.

Aún es pronto para conocer la duración de la inmunidad a largo plazo. Recientemente se han publicado se han publicado los resultados de seguimiento sobre la respuesta a las vacunas, y la inmunidad sigue siendo bastante buena alrededor de entre seis y ocho meses

Cada marca de vacuna tiene su propio intervalo de tiempo entre las dosis.
Por ejemplo, la segunda dosis de la vacuna de Pfizer se debe poner entre los 21 y los 42 días posteriores a la primera dosis, la vacuna de Oxford/AstraZeneca se debe poner entre 8 y 12 semanas después, la vacuna de Sinovac tiene entre 3 semanas, 21 días y 35 días y la vacuna Sputnik V desde los 21 días hasta los 90 días.
Es importante saber que son periodos que comprenden varios días en los que se puede poner la segunda dosis con toda seguridad. No es necesario que sea exactamente el día 21 o el día 42, sino que alrededor de esa fecha se tiene cierta seguridad. Si reciben la segunda dosis tres días antes o tres días después de esos intervalos, las personas pueden estar tranquilas.

En la composición, cada una está fabricada con una técnica y componentes diferentes, por ejemplo: 1) Las vacunas de ARN (ácido ribonucleico) mensajero, contiene instrucciones sobre cómo producir la proteína del virus llamada spike o espícula que desencadena la formación de anticuerpos contra el virus, 2) Las vacunas basadas en proteínas, que incluyen fragmentos o porciones completas del virus y desencadenan la formación de anticuerpos. 3) Las vacunas de vectores virales, las cuales contienen una versión modificada de otro virus diferente al que causa COVID-19 y transportan genes del coronavirus, 4) Las vacunas de coronavirus debilitados o inactivados, que desencadenan la respuesta inmune pero no causan enfermedad

Algunas vacunas están hechas con virus inactivados o atenuados de modo que no provocan la enfermedad, pero generan una respuesta inmunitaria. Otras vacunas usan proteínas, vectores víricos o ARN y ADN genéticamente modificados para generar una proteína.

Todas las vacunas son confiables porque han sido evaluadas por las autoridades sanitarias.

No todas las vacunas deben estar congeladas. Deben mantenerse a determinada temperatura para no poner en riesgo su calidad. Es necesario mantener la temperatura indicada por el laboratorio que fabricó la vacuna para su almacenamiento, conservación y transporte.

No existen estudios que fundamenten esa información. Para lograr la eficacia esperada en una vacuna, por ejemplo: Pfizer que se compone de dos dosis, ambas dosis deben ser del mismo laboratorio. El programa federal de vacunación, CDC y la Organización Mundial de la Salud no recomiendan la combinación.

No todas las vacunas son de dos dosis. A continuación, se muestran algunas vacunas y el número de dosis que requieren:
• 2 dosis para las vacunas de Pfizer, Moderna, AstraZeneca, Sputnik-V, CoronaVac (Sinovac)
• 1 dosis para la vacuna CanSino, Janssen de Johnson&Johnson

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Vacuna Covid-19 e Influenza

Para las vacunas de una dosis, entre dos y tres semanas después de la aplicación ya hay una respuesta suficientemente buena como para considerarse protegido. Después de los 28 días, la respuesta ya sería máxima y la persona ya está protegida.
En el caso de las vacunas de dos dosis, hay una primera protección dos semanas después de la primera dosis que se va a mantener por un tiempo; si no ocurre la segunda dosis, seguramente la protección se reduciría después de unos meses.
A las dos semanas de la segunda dosis se alcanza prácticamente al nivel máximo de la respuesta, que es cuando podemos considerar que la persona ya está protegida.

No debe esperar a completar el esquema de vacunación contra COVID-19 para recibir la vacuna contra Influenza.
Las vacunas COVID-19 se pueden administrar simultáneamente con otras vacunas, el mismo día o en fechas cercanas.

El organismo empieza a reaccionar de manera inmediata, estimulando al sistema inmune, aunque el efecto se puede medir una semana después de la primera aplicación y se complementará con la segunda dosis; dos semanas después de esta aplicación, se puede medir la respuesta de eficacia con mayor detalle. Las personas se consideran completamente vacunadas dos semanas después de haber recibido la segunda dosis de las vacunas contra COVID-19.

Sí, esa es la forma como se puede disminuir el número de contagios. Es muy importante continuar con las siguientes medidas:
• Vacunarse contra COVID-19
• Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón
• Usar gel alcoholado al 70% cuando estés fuera de casa
• Cubrir boca y nariz con un cubrebocas cuando estés cerca de otras personas
• Evitar las multitudes y practicar el distanciamiento social (mantente al menos a 2 metros de distancia de otras personas)

La aplicación simultánea de vacuna contra COVID-19 y vacuna contra Influenza es segura porque existe experiencia en la aplicación de vacunas juntas que han demostrado el desarrollo de protección adecuada y aparición de efectos secundarios de manera similar a la aplicación de vacunas solas.

Contra todo pronóstico, las infecciones por el virus de la influenza se mantuvieron en gran medida inactivas durante la temporada de invierno 2020-21 y la pandemia de COVID-19 parece que no se incrementó con la temporada de influenza y viceversa. Afortunadamente, las medidas de salud pública, como el distanciamiento físico y el uso de máscaras, que se implementaron para reducir la propagación del SARS-CoV-2, probablemente contribuyó a la reducción de casos de influenza.

No se recomienda recibir la vacuna contra COVID-19 junto con otras vacunas. Deja transcurrir al menos 14 días después de recibir la vacuna contra COVID-19 para aplicarte cualquier otra vacuna, incluidas las vacunas contra la influenza o el herpes zóster.

La vacuna contra COVID-19 ofrece protección específica contra la infección causada por el virus SARS CoV2.
La vacuna contra Influenza brinda protección específica contra la infección provocada por los virus de la influenza A y B que son responsables de las epidemias de influenza estacional.
Estas vacunas son diferentes, por eso se deben aplicar ambas, no son sustitutas una de la otra.

Para protegerte a ti y a quienes te rodean. Algunas personas, que padecen de enfermedades como diabetes, presión alta, obesidad, o son adultos mayores, tienen riesgo de presentar una enfermedad grave (e incluso fallecer) si se contagian con el virus. Por lo tanto, la protección de esas personas depende de que los demás nos vacunemos y ayudemos a reducir la propagación de tales enfermedades.

La vacuna contra COVID-19 no se aplica a los menores de edad porque aún se está estudiando. Recientemente, la autoridad sanitaria autorizó la vacuna Pfizer-BioNTech para adolescentes mayores de 12 años.

La vacuna se compone de un antígeno, que es una sustancia que se obtiene de un virus o una bacteria. Puede ser una forma muerta o debilitada o un fragmento que prepara a nuestro organismo para producir anticuerpos que nos protejan contra una determinada enfermedad en el futuro.
• Adyuvantes: Ayudan a incrementar la respuesta de nuestras defensas y, así, facilitan la acción de las vacunas.
• Conservantes: Garantizan que la vacuna mantiene su eficacia.
• Estabilizantes: Protegen la vacuna durante su transporte y almacenamiento.

Los virus cambian constantemente a través de la mutación y se espera que aparezcan nuevas variantes del virus. La variante Delta causa más infecciones y es casi dos veces más contagiosa que las variantes anteriores. El mayor riesgo de transmisión se encuentra entre las personas no vacunadas que tienen muchas más probabilidades de contraer y, por lo tanto, transmitir el virus.

Todas las vacunas aprobadas han sido sometidas a pruebas rigurosas en los estudios clínicos que incluyen miles de participantes. Se autorizan cuando estos estudios demuestran que son seguras y efectivas. Aunque el desarrollo de vacunas contra COVID-19 fue más rápido que el de otras vacunas, no se dejó de lado la seguridad. Una vez introducida, una vacuna contra COVID-19 para uso en toda la población se hace un seguimiento estrecho de cualquier posible problema relativo a la seguridad.

No es necesario dejar pasar “determinado tiempo” para que se aplique la vacuna contra Influenza, puede hacerlo en cuanto tenga acceso a este servicio.

Si una persona llega a ponerse de manera simultánea vacuna contra COVID y vacuna contra Influenza tiene bajas probabilidades de presentar reacciones graves.